17.5.09

Y volver, volver, vooooolver...

4
El derecho a releer*

Releer lo que me había ahuyentado una primera vez, releer sin saltarme un párrafo, releer desde otro ángulo, releer por comprobación, sí… nos concedemos todos estos derechos.
Pero sobre todo releemos gratuitamente, por el placer de la repetición, la alegría de los reencuentros, la comprobación de la intimidad.
«Más, más», decía el niño que fuimos… Nuestras relecturas de adultos participan de ese deseo: encantarnos con los que permanece, y encontrarlo en cada ocasión tan rico en nuevos deslumbramientos.

Bibliografía:
PENNAC, Daniel, Como una novela, Anagrama Colección Argumentos, España, 11ª ed., 2006, 152-154 pp.

* La reproducción es usada para fines didácticos y su contenido es propiedad de su autor.




Yo releo 'Rayuela', ¿y ustedes?

8.5.09

¿Cosa del diablo?


La última sesión del taller, el jueves 23 de abril, leímos las minificciones de José Luis Zárate que se agrupan en el número 44 de la revista Luvina bajo el nombre Apocalipsis 13. La mayoría nos hizo reflexionar por medio del humor, mientras que otras, en un tono más serio, pusieron a trabajar nuestra imaginación.

Desafortunadamente las sesiones se interrumpieron. Las clases en todas las escuelas están en pausa debido a la amenaza cierto virus. El caso es que, no se ustedes, pero a mí la idea no deja de rondarme por la cabeza: el taller se ha convertido en cosa muy importante para mí, un motivo doble (por la sesión del lunes y la del jueves) de sobrellevar la semana. Me sentí como el niño que rompe su juguete... un tanto cerca del fin del mundo. Ja. Qué drama. ¿Nimiedades? Espero verlos muy pronto.

Para quienes no han leído el texto que menciono, aquí les dejo la liga a Luvina.
Si no se acuerdan cómo llegar a la Hemeroteca, en otra entrada les puse un "paso a paso".

2.5.09

Ellos dicen sobre 'el libro" (parte 2)


“Libro: es una forma de estar viendo la vida de otra persona y de poder conocer lugares nuevos, también una forma de entretenimiento”.
Andrés Meraz, 2º C

“Libro: es un maestro que sobre su blanco cuerpo posee el conocimiento escrito, por ahora este maestro cierra sus páginas.
También puede ser un amigo o un enemigo, tiene la capacidad de ser lo que tu quieras y los puedes interpretar según tu perspectiva del mundo”.
Silvia E. Castallanos, 2º C

“Es un medio por el que entras a otro lugar y momento. Te involucras en el texto dependiendo de qué tanto te identifiques con la historia, puedes entener lo que pasa en la mente del autor y en su vida”.
Alida Arreola, 2º C

“Libro: Para mí es entrar en otro mundo y escapar de la realidad, entrar en un personaje, involucrarte en la historia, y sentirte acompañado por el autor o por el personaje principal.
También estimula a la imaginación, a creer en seres fantásticos, y en muchas ocasiones ayuda a ver la realidad de otra manera, y a tomar más importancia a las cosas simples”.
Karla Y. Lira, 2º C


“Escrito en tinta negra tus jornadas y relatos de tu amada, cuentos fascinantes en historias entrelazadas. Cruzando el umbral ardiente, yace tu esencia dorada. 1.2.3.”
Raúl I. Mendoza, 2º C

“Para mí el libro es como la gente, hasta que no la conoces, no puedes saber si te cae bien o mal y qué te gusta de ella”.
Daniel E. Ayala, 2º C

“(El libro) es una manera de olvidar el mundo y experimentar diversas sensaciones, algunas apegadas a la realidad, otras con un tema fantasioso, pero con un mismo propósito, entretener al lector”.
Héctor A. Hernández, 2º C

“(El libro) es un conjunto de ideas que el escritor redacta sus sentimientos, emociones y el poder transmitírselas al lector a través del texto”.
Andrés Muñoz, 2º C


“Para mí el libro es como la mejor pastilla para dormir, no, no es cierto. En el buen sentido, me refiero a que después de leer se siente gran satisfacción, tranquilidad y relajación. También leer un libro te hace sentir diversas emociones, ya sean de horror, felicidad, tristeza, apatía, etcétera. Aunque en algunos casos te ayuda a aclarar muchas dudas. También lo veo como una forma de entretenerse y pasarla cool, ajuaaa!!”.
Jocelyn M. Gómez, 2º C

“Los libros son un medio por el cual la persona se puede apartar de la realidad, entrar a mundos fantásticos donde cada libro es un mundo totalmente diferente que te hace vivir una gran experiencia y provocarte sentimientos diversos”.
J. Gerardo Mercado, 5º C

“Es el pase a un mundo nuevo, es un medio de transporte, es la forma de escapar del mundo real, es la forma de matar el tiempo, dándole sabor a cada minuto de la vida, querer vivir por siempre en él”.
Yara B. Macías 2º C



Un libro es el inicio de todo, el que te transporta a otro lugar o a vivir tu misma experiencia, distinta en cada una con diferentes emociones, sueños e ilusiones.
El libro fascinante más que el sol
más que la luna, más que el amor
más que mar, más que un lindo color
por que un libro es toda una ilusión”.
Jessica E. Zaragoza, 2º C

“(El libro) es una historia, un cuento, un relato que se puede escribir en una serie de páginas en las que se desenvuelve el escritor sobre el tema que sea de su interés y transmite su mensaje a los lectores que desean enriquecer sus sentimientos o cultura”.
Mary C. Aldana, 2º C

26.4.09

Ellos dicen sobre 'el libro' (parte 1)



La semana pasada, a propósito del Día Mundial del Libro, surgieron diversas opiniones dentro de los talleres en la prepa 13. Aquí las ideas de quienes participan en la sesión de los lunes.

“Para mí un libro es un escape de la realidad”.
Marlenne González, 2º B

“Para mí un libro es la fantasía que te gustaría vivir”.
V. Paola Romero, 2º B

“Un libro hace que cualquier hecho, por insignificante o irreal que sea, se concentre en tu cabeza y nunca se te puede olvidar”.
Lilia Mancilla, 2º B




“Un libro puede ser las cosas que pueden pasar en la vida o ya sea fantasioso”.
Esmeralda Vela, 3º B

“Es un relato sobre cosas reales o de fantasía”.
Andrea López, 3º B



“El libro puede ser un cuento, un relato, una fantasía. El libro los puede relatar sobre hechos. El libro los puede contar para que nunca pueda salir de tu cabeza”.
Monserrat Domínguez, 3º B




“Que haga aprender un poco más sobre las lecturas y querer leer, porque a veces dicen que es aburrido, pero con poco tiempo que le dediques te va a gustar”.
Omar Hernández




“El libro, en él podemos encontrar o plasmar varias cosas como narrativa o cosas fantásticas, sucesos que ocurren en esta vida”.
Isalia Cadena

“Para mí un libro es algo para distraerte, pero también se me hace como para las personas que no tienen nada que hacer”.
Miguel A. Medina

19.4.09

Darse el tiempo...

3
El derecho a no terminar un libro*

Hay treinta y seis mil motivos para abandonar una novela antes del final: la sensación de ya leída, una historia que no nos engancha, nuestra desaprobación total a las tesis del autor, un estilo que nos pone lo pelos de punta, o por el contrario, una ausencia de escritura que no es compensada por ninguna razón de seguir adelante… Inútil enumerar las 35,995 restantes, entre las cuales hay que colocar sin embargo la caries dental, las presecuciones de nuestro jefe de oficina o un seismo amoroso que petrifica nuestra cabeza.
¿El libro se nos cae de las manos?
Que se caiga.
Al fin y al cabo no todo el mundo puede ser Montesquieu para ofrecerse por encargo al consuelo de una hora de lectura.
Sin embargo, entre todas las razones que tenemos para abandonar una lectura, hay una que merece cierta reflexión: el vago sentimiento de una derrota. He abierto, he leído, y no he tardado en sentirme sumergido por algo que notaba más fuerte que yo. He concentrado mis neuronas, me he peleado con el texto, pero imposible, por más que tenga la sensación de que lo que está escrito allí merece ser leído, no entiendo nada —o tan poco que es igual a nada—, noto una «extrañeza» que me resulta impenetrable.
Lo dejo estar.


Marilyn y 'Ulises" de James Joyce (abajo).


O, mejor dicho, lo dejo a un lado. Lo coloco en mi biblioteca con la vaga intención de insistir algún día. El Petesburgo de Andrei Biely, Joyce y su Ulises, Bajo el volcán de Malcm Lowry, me han esperado durante años. Hay otros que me siguen esperando, algunos de los cuales probablemente no recuperaré jamás. No es un drama, así es la vida. La noción de «madurez» es algo extraño en materia de lectura. Hasta una determinada edad, no tenemos edad para determinadas lecturas, de acuerdo. Pero, contrariamente a las buenas botellas, los buenos libros no envejecen. Nos aguardan en nuestros estantes y somos nosotros quienes envejecemos. Cuando nos creemos suficientemente «maduros» para leerlos, los abordamos de nuevo. Entonces, una de dos: o se produce el encuentro, o es un nuevo fiasco. Es posible que lo intentemos una vez más, quizá no. pero está claro que no es culpa de Thomas Mann que yo no haya podido, hasta ahora, alcanzar la cumbre de su Montaña mágica.
La gran novela que se nos resiste no es necesariamente más difícil que otra…, existe entre ella —por grande que sea— y nosotros —por aptos para «entenderla» que nos estimemos— una reacción química que no funciona. Un buen día simpatizamos con la obra de Borges que hasta entonces nos mantenía a distancia, pero pertenecemos toda nuestra vida aislados de la de Musil…

Jorge Luis Borges (abajo).



Entonces tenemos dos opciones: o pensar que es culpa nuestra, que nos falta una casilla, que albergamos una parte irreductible de estupidez, o hurgar del lado de la noción muy controvertida de gusto e intentar establecer el mapa de los nuestros.
Es prudente recomendar a nuestros hijos esta segunda solución.
Y más aún cuando puede ofrecer un placer excepcional: releer entendiendo al fin por qué no nos gusta. Y otro placer excepcional: escuchar sin emoción al pedante de turno berrearnos al oído:
—Pero ¿cóooomo es posible que no le guste Stendhaaaaaal?
Es posible.


Bibliografía:

PENNAC, Daniel, Como una novela, Anagrama Colección Argumentos, España, 11ª ed., 2006, 152-154 pp.

* La reproducción es usada para fines didácticos y su contenido es propiedad de su autor.